KURT DIEBNER

DATOS BIOGRÁFICOS:

Kurt Diebner nació el 13 de mayo de 1905 en Obernessa am Naumburg, Alemania. Desconocemos otros datos de su historia, pero si nos consta que en 1.925 se desplaza a la universidad de Halle, donde estudió física nuclear. Posteriormente hace el doctorado en la Universidad de Innsbruck en el año 1.930. Se graduó en 1931 con una tesis sobre la “Ionización de los Rayos Alfa”. Trabajó en los laboratorios dela Oficinade Normalización en un proyecto para la construcción de un acelerador de partículas, usando alto voltaje para la transformación atómica.

En 1.939la Wehrmachtlo nombra Director Administrativo del programa alemán para la construcción de un arma nuclear (El denominado Club del Uranio). Fue director del Consejo de Investigación nuclear, bajo el  mando del general Carl Heinrich Becker, dela HWA.

Diebner trabaja en esta época con el profesor Schardin en el desarrollo de explosivos, similares a los que hacía el profesor Schardin parala Lufwaffeen Berlin-Gottow. También fue responsable de planificación del Reich para el ejército alemán, durante todala Guerra.

Durante la guerra, fue también  nombrado Comisionado dela Plantade Producción de Agua Pesada en Noruega y director provisional del Instituto de Física Kaiser Wihelm.

Al terminarla Guerra, Diebner, junto con los demás  científicos alemanes que habían colaborado en el proyecto de la bomba atómica fueron conducidos y encarcelados en un caserón aislado, en la localidad inglesa de Farm Halla, e interrogados acerca de sus logros reales, así como gravadas sus conversaciones. Los resultados de estas investigaciones, fueron clasificados como Alto Secreto y tardaron en publicarse 47 años.

A principios de 1.946 Diebner es repatriado a Alemania del Este, instalándose en Flensburg, donde crea una empresa de la que será director y propietario, denominada Durag-Apparatebau GMBH.

Diez años después de finalizada la guerra, Diebner presentó una solicitud de patente para un nuevo tipo de reactor “de dos etapas”, que podría haber generado plutonio. Una sección del interior del reactor podía usar uranio enriquecido para alcanzar una reacción en cadena autosustentable (que se retroalimenta a sí misma), mientras que la sección externa (mucho más grande) rodeaba el reactor interno y se mantenía funcionando a niveles subcríticos. Entonces, se podía extraer el plutonio de la sección interior. Parece ser que la solicitud de patente de Diebner, en 1955, tuvo como origen su último experimento de la guerra.

Desde 1.957 fue profesor dela EscuelaEstatalde Ingenieros Navales de Fleinsburg.

Murió a los 59 años de edad, en Oberhausen.

ORIGENES DE LA BOMBA ATÓMICA. PAUTAS HISTÓRICAS A TENER EN CUENTA:

1º.- Becquerel descubre la radiactividad y a partir de ese momento, se inicia el descubrimiento de otros elementos radiactivos, siendo los primeros del matrimonio Curie. El primero en descubrirse es el radio, después el polonio.

2º.- En las décadas siguientes se descubren los isótopos radiactivos.

3º.- Se producen varios accidentes con el uso de estos materiales, y por ello, en 1.927, se establece, por parte de Müller, la correlación entre las radiaciones y determinados efectos biológicos.

4º.- Poco a poco se van conociendo las propiedades físicas y químicas más importantes de las distintas fuentes de radiación.

LA BOMBA DE HITLER. (Participación de Kurt Diebner)

            A mediados de 1939 nueve físicos nucleares entre ellos Kurt Diebner, Erich Bagge, Otto Hahn, Werner Heisenberg, Paul Harteck y Carl Friedrich von Weizsäckerse son convocados a instancias del Departamento de Armamentos del Ministerio de Guerra, y pasan a formar parte del “Proyecto Uranio” encargados de llevar adelante investigaciones para producir explosivos en base a la fisión del uranio. Alemania es así la primera nación que se embarca oficialmente en un proyecto militar de este tipo.

Se ha debatido mucho sobre la postura de todos estos físicos ante la Guerra. Enun primer momento, y tras la detención y encierro de todos los físicos colaboracionistas en Farm all, se consideró que Alemania estaba muy lejos de obtener nada parecido a una bomba atómica, y que los físicos implicados en el Proyecto Uranio, tenían ciertos escrúpulos en desarrollar la bomba para los nacis. Tan es así, que no fueron juzgados por crímenes de guerra. Sin embargo, ya en las mismas conversaciones de Farm All, Diebner hizo notar al resto su convencimiento de que los estaban gravando, por lo que, puede ser que las conversaciones allí recogidas, estuviesen influidas por ese convencimiento y por la necesidad de desvincularse del régimen Naci.

Posteriormente, y  tras la desclasificación de innumerables documentos existentes en los archivos americanos, ingleses y rusos, , parece ser que se llegó a la conclusión de que, si bien Heisenberg ( enemigo natural de Diebner) y Weizsäcke, que  estaban al frente de uno de los grupos de investigación, no estaban por la labor de construir una bomba atómica, en cambio  Kurt Diebner,  al frente de un grupo “rival”, que contaba con el decidido y firmísimo apoyo del físico nuclear experimental Walther Gerlach, (este último muy seducido con la idea de construir un arma atómica)  no parecían sacudidos por los escrúpulos morales de Heisenberg o Weizsäcker.

En efecto, todo apunta a que el grupo de Diebner,  si bien tuvo al tanto a Heisenberg en cuanto a la experimentación sobre reactores o separación de isótopos, mantuvo a este al margen de toda información en lo referente al desarrollo del arma atómica. Incluso podría haber llegado realmente desarrollar una y hacerla explosionar en Turinga.

En febrero de 1942, los oficiales del ejército alemán que eran responsables del desarrollo de armamento describieron los progresos del Proyecto Uranio en un informe titulado “Producción de energía a partir del uranio”. En ese trabajo, descubierto recién en la década del 80, los militares se basan exclusivamente en los descubrimientos de Hahn, Harteck, Heisenberg y los demás científicos que trabajaban en el proyecto. El reporte termina diciendo que el uranio-235, que constituye sólo el 0,7% de todo el uranio natural —el resto es uranio-238, no fisionable— podría usarse para construir un arma nuclear millones de veces más potente que el mejor explosivo convencional. También argumenta que un reactor nuclear, una vez puesto en marcha, podría producir plutonio, al que describe como “un explosivo de fuerza comparable” a la del uranio. Sigue diciendo que “la masa crítica de un arma semejante sería de entre 10 y100 kg”, lo cual está muy cerca de las estimaciones de los aliados (6 de noviembre de 1941): de2 a100 kg. Este dato está registrado en la historia oficial del Proyecto Manhattan, que se conoce como “Informe Smyth”.

El borrador de la solicitud de patente de von Weizsäcker (1941), que probablemente constituye el más sorprendente de todos los hallazgos hechos en los documentos rusos, deja bien en claro que este científico sí entendía perfectamente tanto las propiedades como las posibles aplicaciones militares del uranio. La patente dice textualmente: “La producción del elemento 94 (el plutonio) en cantidades utilizables en la práctica se lleva a cabo mejor mediante el uso de la ´máquina de uranio´ (el reactor nuclear)”. Y sigue: “Es especialmente ventajoso – y es también el principal beneficio de este invento- el hecho de que el elemento 94 así producido pueda ser separado químicamente con facilidad del uranio”.

Von Weizsäcker deja asimismo en claro que el plutonio podría usarse en una bomba de gran poder. “Con respecto a la energía por unidad de peso, este explosivo podría ser diez millones de veces más potente que cualquier otro explosivo existente, y sólo comparable con el uranio-235 en estado puro”, escribe. Más tarde, en la patente definitiva, von Weizsäcker describe un “proceso para la producción de energía explosiva a partir de la fisión del elemento 94. En ella, el elemento 94 es colocado todo junto en un solo lugar, por ejemplo una bomba, en cantidades tales que la apabullante mayoría de los neutrones producidos por la fisión excite nuevas fisiones y no abandone la masa de material”.

Estamos hablando, ni más ni menos, que de la solicitud de patentamiento de una bomba de plutonio. El 3 de noviembre de 1941, la solicitud fue reenviada con el mismo título: “Extracción técnica de energía, producción de neutrones y manufactura de nuevos elementos mediante la fisión del uranio o elementos pesados semejantes”. Esta nueva versión se diferenciaba de la otra en dos puntos importantes: primero, el titular era ahora el Instituto Kaiser Wilhelm en lugar de von Weizsäcker solo. En segundo lugar, se la había censurado minuciosamente, quitando toda mención a bombas o explosivos nucleares.

El libro de Karlsch, “La bomba de Hitler” explica lo que ya se sabía del trabajo alemán sobre reactores nucleares y separación de isótopos en tiempos de guerra, y basándose en los nuevos documentos rusos, desclasificados, nos cuenta que mientras que los experimento de Heisenberg usaban capas alternadas de uranio y moderador, el equipo de Diebner había desarrollado un enrejado tridimensional de cubos de uranio incrustados en el moderador. Heisenberg nunca dio a Diebner y sus subordinados el crédito que se merecían por sus descubrimientos, pero se aprovechó del diseño de Diebner para llevar a cabo el último experimento efectuado en Haigerloch, en Alemania sudoccidental.

Karlsch revela ahora que Diebner se las arregló incluso para efectuar aún otro experimento en los últimos meses de la guerra, aunque sus detalles exactos no se conocen. Luego de tomar una serie de mediciones, Diebner escribió una breve carta a Heisenberg, con fecha 10 de noviembre de 1944. En ella le informaba acerca del experimento y le notificaba que había habido problemas con el reactor. Desafortunadamente, no hay otras fuentes escritas acerca de este último experimento con un reactor nuclear efectuado en Gottow. Los estudios de arqueología industrial realizados en el sitio durante 2002 y 2003 sugieren que en ese reactor se produjo una reacción en cadena, que, si bien puede haber sido de muy breve duración, debe haber terminado en un accidente nuclear.

El libro de Karlsch, nos sigue diciendo que  un grupo de científicos subordinados a Diebner, en efecto construyeron y probaron un arma nuclear, con el enorme apoyo de Walther Gerlach, un físico nuclear experimental que en 1944 estaba a cargo del Proyecto Uranio para el Consejo de Investigaciones del Reich. En apariencia, Hahn, Heisenberg, von Weizsäcker y la mayoría de los demás científicos del proyecto no estaban informados de la existencia de esta bomba. El artefacto estaba diseñado para funcionar en base a una reacción de fisión, pero no era en realidad una bomba “atómica” como las que se lanzaron contra Nagasaki e Hiroshima. Y a pesar de que también estaba diseñada para aprovechar las reacciones de fusión, tampoco tenía nada que ver con las bombas “de hidrógeno” probadas por los Estados Unidos yla Unión Soviética en los años 50.

En lugar de ello, se moldeaba una masa de alto explosivo convencional dejándole un hueco en el centro, para enfocar la energía y el calor de la explosión en dirección a un solo punto, en el interior del blindaje. Allí se combinaban pequeñas masas de uranio enriquecido y una fuente de neutrones, todo inmerso en una mezcla de deuterio-tritio. Esta arma debe haber sido más bien una bomba nuclear táctica que estratégica, y en cualquier caso no hubiera podido ganar la guerra para Hitler. No queda claro si este diseño fue exitoso o no, ni si lo que se producía era una fisión o una fusión. Pero lo importante de esto es la revelación de que, en los últimos y desesperados meses de la guerra, un pequeño grupo de científicos estaba tratando de lograrlo.

OPINION, RESPECTO A TODO LO LEIDO (NO SOLO PARA REDACTAR ESTE ARTÍCULO).

            Poco podemos concluir sobre sus ideas, o mejor dicho sobre la ideología de Diebner, aunque de lo poco que conocemos de su historia, obtengo las siguientes conclusiones:

            1º.- Parece ser que fue un convencido de la ideología nazi. Tanto por los puestos de responsabilidad que ostentó en el Régimen, como, por su empeño en desarrollar una bomba que diese la victoria a Hitler, tenemos que concluir  que simpatizaba especialmente con dicho régimen,

            2º.- Me parece que fue un hombre de principios (puede que equivocados, pero principios, al fin y al cabo). Y ello lo deduzco de dos hechos.

            A.- su postura pareció ser siempre la misma, sin ambivalencias (no fluctuó de un lado a otro como hizo Heisenberg), y permaneció fiel a su país, y a sus jefes hasta el final de la guerra, y que sepamos, una vez terminada esta, no justificó en ningún momento su postura, tratando de hacerse pasar por un opositor al nazismo.

            B.- A pesar del importante papel que desarrolló en las investigaciones nucleares nazis, y de que fue extraditado a Alemania del Este, sin embargo no entró a formar parte de los equipos de científicos nucleares rusos (como algunos de sus compañeros del Proyecto Uranio). Desconocemos si en algún momento fue invitado a ello, o no, pero parece lógico pensar que el Kremlin le hubiese hecho una oferta, y si Diebner era una persona de creencias nacional-socialistas, evidentemente no podía comulgar con el régimen comunista.

BIBLIOGRAFIA.

– La bomba de Hitler por Marcelo Dos Santos

www.exordio.com

-wuwa!-Wunderwaffen: el proyecto atómico nazi

www.tercer-reich.com

www.elmundo.es (artículo de Cesar Vidal de 20 enero de 2.002

www.wikipedia.es

www.lacomunidad.elpais.com

www.paralibros.com

.www.am.com.mx

www.lasegundaguerra.com

www.paralibros.com

 

Fdo.: Rafael Caballero Bonilla

3 respuestas a KURT DIEBNER

  1. ignaciogranja dice:

    Muy buen trabajo de documentación. Creo que es el primer científico alemán que he leído hasta ahora que apoyó fielmente al partido nazi.
    En lo que no estoy muy de acuerdo es en la posibilidad de que el Kremlin le hiciese una propuesta ¿en qué te basas?
    Un saludo

  2. noeliarodriguezcampos dice:

    Si, la verdad es que al conocer la vida de otros científicos colaboracionistas, todos excusaban su trabajo con; no estar de acuerdo con los ideales, no querer hacer pero tener que hacer, no apoyar el régimen…
    Como bien has dicho, sus ideales para la mayoría de nosotros, por suerte, estaban equivocados, pero por lo menos, investigaba para el “bando” que respetaba, y no se escudaba por ello.

  3. juanvillaluenga dice:

    Has realizado un muy buen trabajo sobretu científico. Extenso, riguroso y ameno. Enhorabuena.

    Quizás me hubiera gustado que tu aportación personal fuera más extensa.

    Los profesores de CiCo

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