Otto Robert Frisch

Inicio.

Otto Frisch nació el 1 de Octubre de 1904 en Viena. Hijo de un pintor y una pianista. Heredó el amor por la física de su tía Lise Meitner. Era judío. Se graduó en 1926 en la Universidad de Viena, con un trabajo sobre los efectos del electrón en las sales. Trabajó durante años en un laboratorio de Alemania, tras los cuales se trasladó a Hamburgo, bajo la tutela de Otto Stern. Allí trabajó con la difracción de los átomos, estudió dispositivos que medían la cantidad de rayos X que una persona absorvía y ayudó en el descubrimiento del momento magnético del protón.

Investigaciones previas.

La subida al poder de Adolf Hitler en 1933 y al implantación de las leyes raciales obligaron a Frisch a salir de Hamburgo hacia Londres, donde se integró en la plantilla de Birkbeck College y trabajó junto al físico Patrick Maynard Stuart Blackett en la tecnología de la cámara de Wilson o cámara de niebla y en la radioactividad artificial. Después siguió una temporada en Copenhago con Niels Bohr, donde se especializó en física nuclear, particularmente en la física del neutrón. En 1934, Niels Bohr, invitó a unirse a su Frisch Instituto de Física Teórica en Copenhague. Él continuó el trabajo que había comenzado en Londres, el descubrimiento de otros dos nuevos isótopos, antes de interesarse por las colisiones entre neutrones y núcleos.

Durante una visita, en 1938, a su tía Lise Meitner, su mentora en el mundo de la física, en Kungälv, se recibió la noticia de que Otto Hahn y Fritz Strassman habían descubierto que la colisión del neutrón con núcleos de uranio producía bario. Sus descubridores no consiguieron explicar este resultaro, mientras que Frisch y Meitner  supusieron que los núcleos de uranio se habían dividido en dos y estimaron la energía liberada. Acuñaron entonces el término “fisión” para describir este proceso y teorizaron el potencial de una reacción en cadena.

En el verano de 1939, cuando ya era evidente el inicio de la guerra, Frisch abandona Dinamarca, que se reduciría a las fuerzas alemanas. Mark Oliphant lo invita a la universidad de Birmingham. En ese verano visita la ciudad con la intención de volver a Copenhague, pero en ese momento comienza la guerra, lo que lo convirtió en ciudadano alemán impidiendo su regreso.

Investigación determinante.

Frisch siguió estudiando la fisión nuclear. Niels Bohr había observado que la fisión del urano se debía enteramente a un isótopo raro, el urarion-235. Esto fue un descrubrimiento tranquilizador, ya que el proceso de fisión emite neutrones secundarios. Si estos nuetrones iniciaran otro proceso de fisión, se produciría una reacción en cadena y la energía liberada podría ser utilizada como una nueva arma devastadora.

Afortunadamente, el descubrimiento de Bohr sugirió que esa reacción en cadena era imposible en el uranio natural, ya que el número de neutrones emitidos sería demasiado pequeño para provocar la reacción en cadena.

A Frisch le convence la conclusión de Bohr, pero quiso asegurarse de que la fisión se debía enteramente al isótopo ligero. Para comparar la reacción entre los dos isótopos, trató de separarlos por difusión térmica. Este método no tuvo éxito, pero empezó a preguntarse qué pasaría y se pudiera separar el isótopo ligero en grandes cantidades.

Junto con el físico Rudolf Peierls estima la cantidad de uranio-235 puro que sería necesaria para sostener una reacción en cadena. Para su sorpresa, encontraron que la respuesta era “alrededor de una libra”, es decir, menos de medio kilogramo. El resultado fue menor del que esperaban, por lo que aceleró el desarrollo de un arma de fisión con posibilidades aterradoras.

Así fue como Frisch y Peierls presentan el Frisch-Peierls memorándum, el primer documento para presentar el proceso que podría generar una explosión atómica usando Uranio-235, que con una masa crítica pequeña, podría alcanzar una detonación inménsamente poderosa. El memorándum era completo y totalmente determinante para la influencia que este científico tendría en el desarrollo de la guerra, ya que predecía desde la explosión inicial hasta la lluvia radioactiva.

Influencia directa sobre la catástrofe.

Este memorándum fue la base para el desarrollo del proyecto “Tube Alloys”, programa nuclear de Reino Unido para su participación en la Segunda Guerra Mundial, y también para el Proyecto Manhattan, en el que Frisch trabaja como parte de la delegación británica.

Con la ayuda de Oliphant, Frisch y Peierls informaron de su hallazgo a Henry Tizard, que asesoró al Gobierno sobre los problemas científicos relacionados con la guerra. El trabajo se consideró de particular importancia, por lo que Frisch siguió concentrándose en los problemas relacionados con la energía atómica.

En 1943 viaja a los Estados Unidos, después de obtener de forma acelerada la ciudadanía británica.

A finales de 1943 se decidió que la investigación de Gran Bretaña sobre la energía atómica debía ser combinada con el proyecto atómico de Estado Unidos, y los principales científicos de Gran Bretaña debían ser trasladados allí. Frisch no podía entrer en Estados Unidos como Alemán, por lo que fue nacionalizado a toda prisa como ciudadano británico.

Cuando en 1945 se detonó la bomba sobre Hiroshima, Frisch se preocupó por la celebración de alguno de sus compañeros ante esta catástrofe, y tanto él como muchos científicos de los Alamos no entendieron ni vieron la necesidad de lanzar la bomba contra Nagasaki.

Final.

En 1946 regresó a Iglaterra para hacerse cargo de puesto de jefe de la división de física nuclear de la “Atomic Energy Research Establishment” en Harwell. Durante los siguientes treinta años enseñó en Cambridge, llevando a cabo investigaciones sobre diversos temas en física nuclear y, en especial, sobre los enlaces moleculares. Dejó la catedrá en 1972 para concentrarse en sus obras Física atómica, hoy y Trabajando con átomos. Falleció en 1979.

Opinión personal.

Es evidente la notable influencia que tuvo  Otto Frisch en el desarrollo de la bomba atómica. Desde el momento en el que explica, junto a su tía Lise Meitner, la producción de bario  por colisión de un neutrón con el uranio, se pudo predecir la importancia que tendría este científico en el mundo de la física nuclear.

El hecho de que estuviera Lisa Meitner tan presente en los inicios de Frisch en el mundo de la física, ha ayudado también a reconocer el papel de la mujer en la ciencia; un papel que, en mi opinión, ha sido apantallado y poco valorado hasta hace relativamente poco.

Creo que Frisch, desde el momento en que empezó su carrera de investigación con Bohr, fue consciente de que los descubrimientos que estaban llevando a cabo iban a ser utilizados como una arma masiva. Es por ello, que no termino de entender por qué Frisch siguió adelante con los estudios y elaboró el memorándum junto con Peierls, poniéndolo al servicio del gobierno bitánico. ¿No se imaginó las terribles consecuencias de poner en manos de gobiernos en guerra el arma definitiva? ¿Era necesario que el memorándum tuviera toda la información detallada, incluyendo la lluvia radioactiva?

Seguramente lo que le moviera a actuar de esa manera fuera la búsqueda de financiación para seguir investigando, y sobretodo el encontrarse en un contexto político que no le hacía dueño de sus propios actos. En cualquier caso, Frisch era judío, y quizás esto le hiciera reafirmarse en su papel en el proyecto Manhattan, para alcanzar el desarrollo de la bomba nuclear antes que los alemanes.

Un año después de que se lanzará la bomba atómica sobre Hiroshima, Frisch se traslada a Inglaterra, donde se quedará para el resto de su vidad dedicándose a la investigación, a la docencia y a la escritura de sus obras. Siguió desarrollándose en la física nuclear, y en particular en los enlaces moleculares. Creo que decidió irse tan pronto por arrepentimiento, porque él no vio necesaria la utilización de la bomba atómica y porque, pese a ser consciente de que sus descubrimientos en manos del gobierno podrían dar lugar a graves consecuencias, no terminó de creerse que se pudiera llevar a cabo tal masacre.

Como conclusión diré que, pese a que la carrera de este físico constituyera un pilar fundamental para la construcción del arma más potente y atroz que haya existido jamás, sus estudios en la física nuclear han sido de suma importancia. Es por ello que no debemos pensar en él como una contribución negativa en la historia de la humanidad. El marco político y social de una época, y sobretodo una guerra, pueden llevarnos a límites que no nos creíamos capaces de alcanzar.

Bibliografía.

http://es.wikipedia.org/wiki/Otto_Robert_Frisch

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/frisch_otto.htm

http://www.atomicarchive.com/Bios/Frisch.shtml

http://www-outreach.phy.cam.ac.uk/camphy/physicists/frisch_prelim.htm

Una respuesta a Otto Robert Frisch

  1. juanvillaluenga dice:

    Has realizado un trabajo muy bueno. Me ha encantado leerlo.

    Enhorabuena!!!

    Has trabajado sobre los aspectos biográficos de tu científico. Y además has incorporado tu valoración personal.

    Te reitero mis felicitaciones por tu trabajo.

    Los profesores de CiCo.

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